Kunihito Kasahara en El Atelier de Santi

Gaviotas de Kunihito Kasahara

De Kunihito Kasahara, maestro del origami, he aprendido como simplificar, la sencillez de lo formalmente hermoso. Este maestro es un referente para mi y para muchos que les gusta el arte del origami. Su alto conocimiento del plegado le ha llevado ha realizar modelos harto complejos. En el campo del origami modular ha realizado módulos ejemplares y con otros maestros a interactuado, en una sana competencia, mejorando las posibilidades de los modelos o dándoles un carácter nuevo.

Tulipanes de Kunihito Kasahara
Tulipanes de Kunihito Kasahara

La síntesis de Kunihito Kasahara

Pero,  en particular en El Atelier de Santi, lo que me llama la atención de Kunihito Kasahara es la síntesis que hace del plegado. Resultado casi matemático de una profunda reflexión de las posibilidades de este, desechando lo superfluo por muy efectista que parezca. Al contrario de lo aparentemente complejo del arte modular al que hacia referencia al principio, el origami esencial que profesa y nos enseña, es una síntesis. Y esta síntesis es un esquema simplificado que nos demuestra que para representar algo no hay que copiarlo literalmente. Eso sí, hay que buscar y encontrar los pocos detalles con los que podemos darle la mejor representación. Y hacerlo con la elegancia y naturalidad como a Kunihito Kasahara le sale, es imposible porque él es el original.

Palomas de Kunihito Kasahara
Palomas de Kunihito Kasahara

Esta es la misma síntesis que aplicó Cezanne en la pintura. Hay primero una profunda observación del modelo que se quiere representar. En el caso de Cezanne del natural, y me atrevo aventurar que lo mismo en el caso de Kunihito Kasahara. No hay que confundir esta síntesis con un resumen. Se parece más a una operación matemática en la que primero sacamos el factor común para luego desecharlo de cada modelo. Y dejar aquello que es más específico, y por lo tanto más concreto y definitorio del modelo. Esto es lo que hace Kunihito Kasahara con los plegados, los reduce a lo imprescindible para dar con el carácter específico del modelo.

Un ejemplo, y por curiosidad, es observar como algunos modelos de cuadrúpedos los reduce a trípedos. Y ello para sacar el mayor partido del papel cuadrado. Esto último de partir del papel cuadrado es una ortodoxia que Kunihito Kasahara no abandona a pesar de su modernidad. Pero si reflexionamos sobre la percepción natural que tenemos de los cuadrúpedos, en muchos casos los estamos viendo con tres patas, o bien por el punto de vista o por la posición del animal. Pero un camello tiene una joroba y un dromedario dos. Esto último si es determinante para representar un caso u otro.

Camello de Kunihito Kasahara

 

 

 

 

 

 

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