Reversibilidad en la restauración de pintura sobre lienzo

La reversibilidad en los tratamientos de restauración en general es una condición y un criterio de gran consideración. Forma parte de la misma función restauradora poder dar marcha atrás en tratamientos mejorables para la conservación del objeto artístico o documento restaurado.

Anverso y reverso de la obra antes del tratamiento

Anverso y reverso de la obra antes del tratamiento

Concepto del criterio de reversibilidad

Es uno de los principios inspirados por Cesare Brandi para la conservación y restauración de antigüedades plasmados  en la Carta del Restauro de Roma (1972). Junto con otros criterios, como la mínima intervención y hacer prevalecer los tratamientos preventivos y más conservadores. Estos son, en mi opinión, el sostén de todo el desarrollo de esta Carta, y las siguientes, frente a los criterios más intervencionistas. En resumen, este principio de reversibilidad expresa la importancia de que cualquier intervención y/o tratamiento sea lo más inocuo posible. E incluyendo el reemplazo, cambio y retirada del  tratamiento en cuestión. Todo ello sin o con el menor perjuicio para el objeto original, siempre teniendo en cuenta que cualquier intervención tiene un mínimo grado de invasión en la obra original.

Proceso de retirada del forro viejo

Proceso de retirada del forro viejo

Y para explicar con un ejemplo este concepto y sus consecuencias prácticas, he traído la siguiente experiencia y su seguimiento. Se trata de un óleo sobre lienzo de la segunda mitad del siglo XVII perteneciente a la parroquia de San Pablo en Zaragoza. Es un San José con el niño Jesús, obra que ya fue intervenida sin documentar, pero en un tiempo no muy lejano.

Proceso de retirada del forro e injertos

Proceso de retirada del forro e injertos

Intervención restauradora

Esto es así porque en aquella intervención sin determinar, se procedió realizando una forración tradicional con gacha de harina. Este procedimiento es tradicional, y si se procede de manera adecuada,  garantiza una reversibilidad controlada, sin ocasionar daños a la obra original. Por lo tanto este trabajo lo realizó un profesional del gremio de la restauración conocedor de la problemática en cuestión. Posiblemente fue realizada en el último tercio del siglo pasado, parece cumplir con el procedimiento y materiales tradicionales al uso. Y prevaleció la reversibilidad del tratamiento elegido para este caso.

Estado de conservación de la capa pictórica y estrato superficial

Estado de conservación de la capa pictórica y estrato superficial

La forración tradicional a la gacha de harina es reversible porque intervienen materiales inocuos en el tiempo. Esta práctica ha sido testada en la practica desde mucho tiempo atrás. Era un tratamiento ya utilizado en el barroco, coincidiendo con el auge de la pintura sobre lienzo. Se dan muchos casos de cuadros, pinturas sobre lienzo, que han llegado hasta nuestro tiempo reforzados con el forro tradicional desde tiempos del viejo Alcázar de los Austrias en el siglo XVII.

Tratamiento reversible

El caso que nos ocupa presentaba una forración a la gacha con un lienzo de lino de hilatura fina, análogo al original. Debía de estar desbravado, un proceso de curado y envejecimiento del material para hacerlo análogo al original. Por ello no mostraba alteraciones, deformaciones, cambios de tensión del tejido, etc. La problemática actual motivo de este nuevo tratamiento tenía que ver con las reintegraciones de tejido y  con el oscurecimiento de la patina superficial de la pintura, con restos de ceras y gruesa capa de barnices oxidados. Y precisamente un parche mal aplicado y encima del forro había marcado por la parte delantera del cuadro. Los antiguos injertos, muchos cubrían desperfectos por quemaduras de velas, se habían movido. Y algunas faltas de tejido original estaban sin injertar y habían sido estucadas directamente sobre el forro.

Proceso de limpieza y estucado

Proceso de limpieza y estucado

El estado de conservación de la obra y degradación de la capa pictórica se prestaban a una intervención de conjunto con una forración nueva. Este antiguo tratamiento de forración bien ejecutado en su momento, hace posible, por su reversibilidad, realizar ahora una nueva forración. Y tras retirar el viejo forro realizar un nuevo tratamiento casi integral, resolviendo las taras desde el inicio. La retirada mecánica del forro viejo es factible sin necesidad de reincidir con material de más, pudiendo retirarlo con facilidad.

Tras el nuevo tratamiento de forración se pudo intervenir con el resto de procedimientos necesarios, limpieza y eliminación de barnices oxidados, nuevos injertos, estucado y reintegración cromática y protección final.

Para saber más;

Restauración de pinturas sobre lienzo

4 comentarios en «Reversibilidad en la restauración de pintura sobre lienzo»

    1. Me alegro que te guste. Efectivamente la historia de los santos y de parte de la sagrada biblia responde a una sacralización de la mitología clásica.

  1. Es muy interesante, pero creo que me he perdido el anterior de restauración y me voy de inmediato a verlo. Es todo un mundo el de la restauración.

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