Restauración de puertas en el Palacio del Marqués de Vargas

La restauración de puertas es una actividad en la que tuve oportunidad de volver a trabajar durante 2019. Fue con ocasión de la restauración y rehabilitación de la Casa-Palacio del Marqués de Vargas, o Palacio de Pobes en Casalarreina (La Rioja). Las obras estaban siendo realizadas por la empresa Crea Restauración de Bienes Culturales S.L. y me propusieron, entre otras funciones, el tratamiento de restauración de un conjunto de puertas.

A continuación inserto la documentación aportada por el arqueólogo conservador Javier Garrido Moreno en las obras de restauración del Palacio de Vargas sobre la historia material de las puertas del palacio:

«Las puertas son un acento extraordinario de este edificio singular. Su valor se encuentra, desde luego, en su propio valor de arte, no en un sentido académico y elitista, sino en el más natural y verdadero, vinculado a la artesanía, la plástica y la cultura material. Pero de modo inseparable, este valor de objetos únicos, existe por su propia historia y autenticidad: el edificio conserva sus puertas y carpinterías originales de los ss.XVIII y XIX, que han llegado hasta nosotros y expresan directamente su propio relato.

El aire del palacio

Básicamente el palacio se construyó durante la primera mitad del s. XVIII, en un espléndido estilo barroco, sencillo y de inspiración clasicista. Pero, como sucede en los edificios históricos, no se trata un ente estático, sino de un organismo vivo, que ha sufrido cambios y añadidos en su devenir. Y esto queda reflejado en sus puertas, que abren y cierran sus espacios interiores. Así, desde un punto de vista arqueológico, para poder datarlas y comprenderlas, no sólo ha habido que analizarlas en su hechura, forma y materiales, sino también en su contexto: si se encuentran o no en su ubicación original, la cronología del muro en el que se abren, referencias documentales, etc. Presentamos aquí algunas pinceladas muy básicas de estas indagaciones, destacando algún aspecto particular.

Puerta principal a la Plaza de la Florida

Antes y después de la Puerta principal a la Plaza de la Florida

Conjunto variado

Un gran grupo de puertas del palacio, la mayor parte de ellas, son de las denominadas apeinazadas o de cuarterones -que comienzan en España a fines del s.XVI y se generalizan en los ss.XVII y XVIII- puertas robustas, cuya estructura consiste en largueros y travesaños que enmarcan cuarterones o cojinetes con sencillos dibujos geométricos y aristas molduradas. Es la imagen de las puertas que encontramos p.ej. en cuadros de Velázquez o Zurbarán.

En el Palacio Pobes contamos con excelentes ejemplos y variedad de tipos (de una o dos hojas, con decoración de rombos, cruces o incisiones sinuosas) en muy buen estado de conservación y con sus herrajes auténticos. Pertenecen al primer momento del edificio, pudiendo datarse en su mayor parte en la primera mitad del s.XVIII y hallándose casi todas en su disposición original. De entre ellas hay dos que parecen más antiguas y, quizá reaprovechadas de la más vieja casa solariega (s.XVII) y también otras que podrían haber sido añadidas en la segunda mitad del s.XVIII. A pesar de su sencillez, se adaptan al uso convenido y son distintas las de lugares de servicio a las que dan acceso a un salón principal.

Puertas»ricas» y puertas»pobres»

El otro grupo lo conforman las llamadas puertas plafonadas, que parten de una evolución técnica en la artesanía de la madera, que permitía ejecutar tablas más finas y ensamblajes más complejos. En España, se popularizan durante el s.XIX, aunque se usan en ámbitos aristocráticos y de poder en el s. XVIII.  Son puertas más monumentales o “de apariencia”, normalmente de dos hojas o cancelas, visualmente divididas en paneles o “plafones” con distintas composiciones de marcos o dibujos moldurados, que jugaban también con la nobleza y variedad de las maderas. En el palacio contamos con algunos ejemplos notables y de distinta datación. Casi todas se hallaban en salones y lugares destacados y daban paso a cámaras o espacios más privados.

Ala de la suite principal

Ala de la suite principal con pinturas

Variedad y curiosidades

En los flancos de un sala principal del primer piso, se conservaban dos cancelas espléndidas, ejemplos tempranos en su estilo, perteneciendo probablemente a fines del s. XVIII (por la adaptación de marco y vano, por los herrajes, las molduras mixtilíneas, etc.). Una de ellas, la más noble y llamativa, cuenta con un detalle histórico y decorativo muy curioso: en dos paneles hubo un motivo enfrentado en las dos hojas de la cancela; pero la figuración en relieve – dos llaves cruzadas en ángulo recto y orientadas como ejes cardinales – fue concienzudamente eliminada, cincelada hasta dejarla plana.

Esta acción se ejecutó en un momento antiguo, aunque no podemos precisarlo y, desde luego, desconocemos la razón. Sólo sugerimos que el símbolo borrado no puede tener un significado religioso (llaves de San Pedro) pues la orientación y ángulo es otro; en cambio, la mayor parte de las pistas nos conducen a la iconografía masónica, concretamente al símbolo del tesorero de una logia.

Puerta noble de la sala principal con motivos en relieve cincelados

Puerta noble de la sala principal con motivos en relieve cincelados

Hay otros ejemplos, pertenecientes al s.XIX, posiblemente de mediados de la centuria,  momento en que sabemos se llevaron a cabo intervenciones en el edificio. Un dato más directo, se da en dos parejas de puertas idénticas, situadas en los extremos de una gran sala, que comunicaban con sendas estancias privadas decoradas con pinturas: en una de sus paredes aparece pincelada la fecha de 1851. Otra, con incrustaciones en madera clara y marco arquitectónico cierra una serie de ámbitos adaptados en este siglo a nuevas modas y usos.

La fecha en el muro pintado

La fecha en el muro pintado

En conclusión, el conjunto de puertas de la casa-palacio es muy interesante y valioso y nos habla de la historia del edificio. Ahora su restauración permite recuperar su uso y su belleza originales.

Javier Garrido Moreno,  Arqueólogo,

a 5 de mayo de 2020.

Restauración de puertas. Tipos y clases

El tipo era variado dentro del conjunto de puertas en las que intervine para su restauración, pero había dos clases de puertas en general relacionadas con la ubicación. En la planta baja, el carácter rústico de las puertas era patente. Mientras que en la planta superior y principal las puertas estaban hechas de maderas más nobles y con procedimiento de ebanistería. En ambos casos, todas las puertas eran de tipo macizo de estilo castellano, es decir, de buena consistencia y hechura material. Esto es algo que hacía muy merecedora su recuperación.

Antes y después en la restauración de puertas: reverso de la del cuarto de luces

Antes y después del reverso de la puerta del cuarto de luces

Distribución

La planta baja era en sus orígenes la zona de servicio, almacenes y entrada de carruajes. Por eso en ésta planta las puertas son menos refinadas que en la planta principal. Pero en cualquier caso estamos hablando de madera bien curada y de épocas variadas ( siglos XVIII y IXX). En ese tiempo y entorno no se entendía hacer uso de un material inadecuado. Para unas puertas, con independencia de su ubicación y estatus, la madera mal secada o/y mal cortada solo traería problemas de uso y mantenimiento. Algo que en tiempos preindustriales preferían evitar manufacturando bien de primera intención. Así que la labor, entre otras posteriores, de los secaderos en las explotaciones madereras era primordial. El pino es, junto con el castaño en menor medida, el material mas utilizado en la zona donde convivía el servicio de la casa palacio.

En la zona señorial del palacio, entreplanta y principal, las puertas presentaban una mejor calidad material. Pino, castaño y nogal fueron las maderas mas utilizadas en su fabricación. La hechura de estas puertas es mas elaborada. Aparecen en su montaje pino y castaño para el bastidor y los travesaños, y en los cuarterones plafones de nogal labrado en punta de diamante y en la mayoría de casos truncados. Se dan en otras puertas bajo relieves labrados en los paneles con diseños sencillos. Y había algún caso de puertas armadas con cerezo y otros frutales. También cuando las hojas de las puertas son de grandes dimensiones, los herrajes son algo mas elaborados, con bisagras más grandes y en forma de punta de lanza en muchos de estos casos.

Antes y después de la puerta llamada "de la cruz"

Antes y después de la puerta llamada «de la cruz»

Estado de conservación

En la restauración de puertas la madera, su materia prima, es la que marca la pauta para evitar su degradación y pérdida. La problemática en muchos casos y casi generalizada era el ataque de xilófagos, con algunas roturas por ello a causa del desgaste. Había varias puertas en la planta principal, que estaban completamente repintadas de forma burdas imitando bastidor y cuarterones de distintas maderas. O en otros casos el repinte era monocromo por toda la superficie y ambas caras. Todo con la intención de tapar y no curar. Y en la mayoría de puertas, el ataque de xilófagos se podía observar a simple vista.

En general, el aspecto de las puertas era de una perdida general del color y brillo. Algo que seguía observándose  incluso después de la limpieza del polvo y suciedad superficial. Además del ataque biológico de xilófagos, la madera se encontraba reseca por la falta nutrición y sin protección. De esta forma se encontraba expuesta a futuras alteraciones como grietas, fisuras y pudrición.

El arreglo ocasional o añadido de material distinto del original para salvar eventualidades aparecían en varias de las puertas de la zona de servicio. En algunos casos  los ventanucos y vanos estaban labrados a mano, y presentaban gateras. Estas últimas, ocasionalmente siendo o no de origen, aparecían actualmente tapadas con alguna tablazón o malla metálica.

Proceso en la restauración de puertas

Proceso en la restauración de puertas

Tratamientos en la restauración de puertas

Los cambios físico y mecánicos sufridos en las puertas de arreglos, añadidos y otras circunstancias en el transcurso del tiempo, se resolvieron según criterios de adaptabilidad y estructurales. Si los cambios habían supuesto un despropósito estético y/o funcional, se restituía en lo posible aspecto original eliminando los elementos perturbadores. Por el contrario, cuando estos cambios no alteraban en gran medida el aspecto estético de la puerta, ni su función estructural, se conservaban e integraban en el proceso de restauración. En ocasiones hubo que cambiar los herrajes y/o su colocación al cambiar en el proyecto general la posición y función de la misma puerta. Así como en los cercos de las embocaduras, que en algunos casos se sustituyeron o cambiaron de sentido, por imperativos de la obra.

Para eliminar las capas de pinturas de las puertas repintadas, usamos decapante de pintura para las primeras capas. Para las últimas capas siempre usamos el procedimiento mecánico y manual. Con esto queremos evitar influir tanto como sea posible con el procedimiento químico en la superficie original de la puerta.

Conservación de la madera

En cuanto a la consistencia material de la madera, se encontraba afectada en la mayoría de casos por carcoma y xilófagos. Por ello se realizó un tratamiento sistemático, curativo y preventivo, con un protector de madera (Xylazel Total IF-T). Esta aplicación se realizaba previamente a los siguientes tratamientos para nutrir, protección y pátina de la madera. Y siempre después de haber consolidado la estructura física y mecánica en los casos de necesidad, por falta de material o roturas. Para relleno de galerías, protección y pátina final se empleo cera de la misma marca homologada para este uso. Se aplicó a espátula para obturar las galerías de la carcoma. Y también brocha y posteriormente trapo para retirar el exceso y bruñir a cepillo.

En las puertas de exterior fue fundamental el tratamiento con lasur y nutrir la madera, y mucho, con aceite de teca, más refinado y lo más recomendable por su afinidad con las maderas tratadas.

Agradecimientos

La dirección facultativa de la obra tuvo el seguimiento por parte del director gerente de Crea restauración s.l., Carlos Martín Jiménez, y de su homólogo para la Fundación Hacienda de Pobes, Jorge de la Hidalga Pistorius, a quienes agradezco este seguimiento y su consejo. Así como  a Javier Garrido, arqueólogo asesor, por su apunte historico-artístico en la publicación.

Antes  y despues en la restauración de puertas; puerta hall recepción

Antes y después en la restauración de puertas; puerta hall recepción

Diseño gráfico; Elena Ortega Rojas

 

Para mas información;

Restaurar puertas en el Palacio del Marqués de Vargas, fase 2.

1 comentario en «Restauración de puertas en el Palacio del Marqués de Vargas»

  1. No soy experta en arte, pero ver cosas bonitas me emociona, hoy las puertas restauradas me han encantado, no tienen nada que ver sin estarlo, saca lo mejor y el trabajo que se ha llevado a cabo.

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